Resumen del episodio
¡Ay, cafeteros, qué Evangelio tenemos hoy! Ayer hablamos de aprender a esperar con paciencia, pero hoy Jesús nos lleva un paso más allá, ¿qué estamos haciendo con nuestra vida mientras esperamos? Porque una cosa es sacar de nuestra vida lo que nos hace daño, y otra muy distinta es aprender a vivir en la libertad que Cristo nos ha regalado. ¡Hay casas que se ven muy bonitas por fuera, pero por dentro todavía necesitan ser habitadas! ¡Prepárate para el Café con Cristo de hoy! Vamos a hablar de las batallas interiores, las temporadas de cambio, las puertas que no debemos volver a abrir y, sobre todo, de Jesucristo, el más fuerte, que tiene poder para vencer aquello que nosotros solos no podemos derrotar.
¡Ay, cafeteros, qué Evangelio tenemos hoy! Ayer hablamos de aprender a esperar con paciencia, pero hoy Jesús nos lleva un paso más allá, ¿qué estamos haciendo con nuestra vida mientras esperamos? Porque una cosa es sacar de nuestra vida lo que nos hace daño, y otra muy distinta es aprender a vivir en la libertad que Cristo nos ha regalado. ¡Hay casas que se ven muy bonitas por fuera, pero por dentro todavía necesitan ser habitadas! ¡Prepárate para el Café con Cristo de hoy! Vamos a hablar de las batallas interiores, las temporadas de cambio, las puertas que no debemos volver a abrir y, sobre todo, de Jesucristo, el más fuerte, que tiene poder para vencer aquello que nosotros solos no podemos derrotar.
Episodios
No basta con barrer la casa
Escuchado¡Ay, cafeteros, qué Evangelio tenemos hoy! Ayer hablamos de aprender a esperar con paciencia, pero hoy Jesús nos lleva un paso más allá, ¿qué estamos haciendo con nuestra vida mientras esperamos? Porque una cosa es sacar de nuestra vida lo que nos hace daño, y otra muy distinta es aprender a vivir en la libertad que Cristo nos ha regalado. ¡Hay casas que se ven muy bonitas por fuera, pero por dentro todavía necesitan ser habitadas! ¡Prepárate para el Café con Cristo de hoy! Vamos a hablar de las batallas interiores, las temporadas de cambio, las puertas que no debemos volver a abrir y, sobre todo, de Jesucristo, el más fuerte, que tiene poder para vencer aquello que nosotros solos no podemos derrotar.
Hoy se vale ser impertinente
EscuchadoHay momentos para esperar, momentos para tener paciencia, ¡y momentos en los que hay que levantarse y seguir tocando puertas! Pero ¿cómo saber en qué temporada estamos? ¿Cuándo insistir y cuándo descansar? ¿Cuándo perseverar y cuándo soltar? Hoy Jesús nos lleva a una conversación extraordinaria sobre la oración, la amistad, los tiempos de Dios y esa confianza que se atreve a pedir incluso a medianoche. Y prepárate, porque hay algo precioso escondido en este Evangelio, ¡aquel hombre fue buscando tres panes y terminó recibiendo cuanto necesitaba! ¿Y si Dios quiere enseñarte que tu espera no está peleada con tu insistencia? Hoy en Café con Cristo vamos a descubrir que la perseverancia no es falta de paciencia y que nuestro Padre celestial tiene mucho más para darnos de lo que imaginamos. ¡No te pierdas este café!
Estás haciendo demasiado
EscuchadoCuando servir a Dios comienza a robarnos el tiempo de estar con Dios. Marta no estaba haciendo nada malo. Estaba sirviendo, atendiendo, resolviendo, ocupándose de cosas necesarias. Pero en medio de todo aquello, algo comenzó a suceder dentro de ella. Lo que hacía para Jesús comenzó a distraerla de Jesús. Y entonces Él pronuncia su nombre con una ternura que atraviesa el Evangelio: “Marta, Marta…” Quizás hoy Jesús no quiere pedirte que hagas más, sino que vuelvas a sentarte a sus pies. Porque puedes servir, trabajar, cuidar, producir, resolver e incluso hacer muchas cosas para el Reino y terminar agotado por dentro. La vida profética no comienza haciendo algo para Dios, comienza escuchando lo que Dios quiere hacer en ti. Antes de enviarte, quiere tenerte cerca. Antes de tus manos, quiere tu corazón. Y hay temporadas en las que la palabra más espiritual que puedes escuchar del cielo es sencillamente,“Estás haciendo demasiado. Ven. Siéntate conmigo.”
¿Por qué Pablo reprendió a Pedro?
EscuchadoSí, Pablo reprendió a Pedro. Al mismo Pedro elegido por Jesús. Al Pedro de “sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.” ¿Qué ocurrió entre estos dos apóstoles? ¿Qué hizo Pedro para que Pablo considerara necesario corregirlo públicamente? ¿Y por qué este episodio puede decir muchísimo sobre nuestros propios miedos, decisiones y la manera en que vivimos nuestra fe hoy? La razón es mucho más humana y más cercana a nosotros de lo que podríamos imaginar. Hoy en Café con Cristo vamos a entrar en uno de esos pasajes de la Escritura que quizás has leído muchas veces, pero que puede sorprenderte cuando descubres qué estaba sucediendo realmente.
Stop in the name of love
EscuchadoEl verdadero amor se detiene. Todos vieron al hombre herido. El sacerdote lo vio. El levita lo vio. El samaritano también. La diferencia es que uno permitió que el dolor del otro interrumpiera su camino. Se detuvo, se acercó, tocó sus heridas y cambió sus planes para cuidar de alguien que ni siquiera conocía. Hoy en Café con Cristo vamos a descubrir que amar a Dios no solamente se demuestra mirando hacia el cielo, sino aprendiendo a detenernos ante quien encontramos herido en el camino. Porque a veces estamos tan ocupados buscando una palabra de Dios que podemos pasar de largo frente a la persona que Dios puso delante de nosotros. El verdadero amor ve, se conmueve, se acerca y se detiene.